martes, 12 de febrero de 2008

El árbol

Hay muchos, fijá tu vista en uno. Elección al azar, tené azarismo. Observá detenidamente como cambia su aspecto cada 3 meses. El Sol y el clima le dictan qué guardar o qué sacar a la luz. Hojas verdes luego doradas. Frutos, flores, y pájaros que arman nidos en sus brazos sin la preocupación de pagar alquiler o expensas. Forma parte de un escenario verde. Entre tanto humo y fierros doblados se hace necesario un espacio de color real. Entre tanto gris y ruido, encontrás al árbol. Usado metafóricamente en la genética por sus conexiones tan sabias, sin necesidad de ninguna ciencia creada que regule su existencia. Sólo un verde portador de sombra hogareña.